seres arbóreos

fragilidad, infierno y curación

Por 17 julio, 2018 agosto 4th, 2019 5 Comentarios

FRAGILIDAD

Según Evagrio Póntico,

padre del desierto, pensador, místico y orador,

las lágrimas son el mayor signo de verdadero arrepentimiento

y  el llanto, incluso durante días, con el tiempo “abren” a la persona a Dios

 

Hace unas noches atrás tuve un sueño de esos que te dejan en estado flotante todo el día. Si bien no soy de escribir sobre mis sueños, éste en particular me ayuda a comenzar a escribir sobre el copal y las rosas. La imagen del sueño es muy  viva, estoy sanando a una mujer. Ella tenía el corazón enfermo. Una tristeza, una decepción, quizá una ruptura, una pequeña muerte o un puñal acerado de filosas dudas, habían llevado a su corazón al punto de clausurar una buena parte de su sentir. El diagnóstico médico: posibilidad de infarto. Ella viene para que la cure. Con total confianza y certeza le doy de comer copal rosado ( el copal rosado según sé hasta ahora no hay ) La resina era rosada, transparente, suave, redondeada. Con forma de un pequeño racimo de uvas perladas. En la medida que se lo ofrecía ella lo comía. En la medida que ella comía yo sentía el gusto, el crujir y el perfume que impregnaba mi propio paladar.  Era la medicina que curaba su dolor. Quizá el mío también. Su boca lo captaba y su cuerpo alcanzaba el estado de apertura y mansedumbre hacia la Medicina santa. Terminamos el encuentro con una ofrenda de sahúmo.

COPAL Y ROSAS

A la mañana inmediata después de haber soñado con el copal rosado, quedé entre fascinada con la resina y confundida. No quiero hacer una interpretación del sueño. Pero esa mujer soy yo. La que cura también. Tuve el instinto de hablar con una persona entrenada en la ofrenda de copal que vive México y le pregunté si el copal rosado existía efectivamente. Él se sorprendió con mi pregunta y me respondió con mucha amabilidad que no era de su conocimiento la existencia de tal resina. Y me sugirió que sahumara copal y rosas. ¡Ah! dije…claro. Copal y rosas. Eso mismo hice.

 

 

 

CONTEMPLACIÓN

Cuando enciendo mi sahumadora y llevo el humo cerca de mi pecho, el copal dorado y muy puro, revienta. Las rosas se entregan al fuego con más mesura y  menos docilidad. Suavemente la voz en off aparece como atravesando las columnas traslúcidas y difusas del humo. Como si la resina arbórea y la rosa fueran la llave o la clave que abre un lugar muy próximo a mi cuerpo hasta desbloquear algo. Me quedo contemplando. Hay silencio. Un rugir burbujeante deja asomar cierto estado de  tristeza. Avanza, se asoma y se gana mi atención. Estoy en el infierno, quema. Me quedo ahí. La recibo, la dejo vagar un rato dentro de los bordes, cada vez más porosos, de mi alma.

PALABRA MEDICINA

Viene a mi boca, mi palabra medicina. Como una luz en medio de las tinieblas. La repito en silencio. Y dejo que el contacto se dé. Subo hacia mi cabeza y el humo dulce me deja caer en él. Como si me acunara entre el fuego y la madre negra. Hay silencio y otras vez el copal grita. Aúlla como un lobo llamando a su amada. Mi alma parece volverse más abierta, puedo sentir el dolor de los amantes, el destino del amor que insiste, el canto del amado embriagando los sentidos. Y todo se vuelve más lúcido. El dolor está ahí y el amor también.

INFIERNO

Un llanto sin consuelo se desata como una tormenta inesperada de verano. Me mojo la cara, las manos, las piernas. Soy agua. Agua que se descongela. El cristal de mi corazón es golpeado por el copal, y las rosas derraman un suave bálsamo para el dolor de estar abierta. Sí, andar con el pecho abierto puede doler. Pero una vez que se recibe este tipo de conectividad entre el alma y la Medicina, solo es cuestión de dejarla ser. El alma no ataca, no condena. Los pensamientos sin amor sí. Los pensamientos sin amor son como demonios hambrientos, jamás se satisfacen. Buscan tomar, parasitar, porque viven su infierno de “nunca es suficiente”. Los pensamientos sin amor , desaniman. Es decir nos roban el alma y se inclinan a existir embarrados en la creencia de que el cuerpo es todo lo que hay. Y si el cuerpo se acaba, si la percepción y perfección física se extinguen, su alma se extingue también. Qué tormento vivimos a diario sin sentirlo. Hay un infierno rabioso que nos grita por debajo de las sábanas. La desesperación es tan profunda como desconocida.

Un pensamiento sin amor inyecta en la mente una profunda y ahogada tristeza. Donde  cualquier tipo de perdida, sea pasada, imaginada o proyectada en el futuro, se vuelve infierno.

LA TRISTEZA ¿ POR QUÉ ESTÁS TRISTE ALMA MÍA?

Puede la tristeza ser una guía extraordinaria para sacarnos del infierno o para dejarnos clavados allí. Hay una tristeza que nos vuelve hacia dentro, para llevarnos hacia otra orilla del alma y hay una tristeza que nos hace naufragar en el agua gélida de la indiferencia y la nostalgia. La voz en off dice así: amar es permitir el destino de los seres amados, aunque este destino -en apariencia- en algún momento de la vida ya no coincida con el nuestro.
Sin otra red de contención que esa. Con una pálida tristeza tocando en el fondo de mi corazón, aprendo a vivir con la posibilidad de no coincidir con los seres que amo y aún así amar esa posibilidad también, porque amar es mi único destino. 

CONECTIVIDAD

Una suave pero indestructible conectividad va a estar siempre presente en el alma. Porque los cuerpos pueden vivir separados, pero eso no significa que dejen de estar conectados, sicronizados dentro de sus almas.
El copal rosado vino a contarme sobre los pequeños dejares, los lazos que no mueren – aunque todo se fragiliza con el tiempo-  porque lo amado siempre está debajo del cuerpo, guardado en los lugares que hemos sido felices, en las risas que nos hicieron perder el control, la seriedad y la vergüenza. En donde hemos sido vida. Porque no es lo mismo tener una vida, que serla.

Conectar es amar. Amar es trascender la fragilidad. En donde la paz verdadera está.

 

 

Lorena

Ciocale

 

 

 

 

 

Lorena

Lorena

Desde la infancia, los seres arbóreos son mi familia. En las manos de mi abuela adquirieron magia, olor y medicina. En las manos de mi papá, la magia se elevó elegante y sobrio como un pino, en la que cada noche el cielo descargaba sus estrellas para hacernos refugio de lo divino en la tierra.

5 Comentarios

  • Avatar Gabtiela dice:

    Realmente hermoso. Creo no llegamos a nuestra Alma sin trascender nuestros demonios. Nuestros infiernos. Es cuando dejamos de luchar cuando nos volvemos fragiles y humildes. Y alli el alma aflora con toda su luz. Para mostrarnos que era simple solo se trata de amar confiar y agradecer.

  • Avatar Maga Solar dice:

    Gracias por esto Lorena , hoy mi corazón está justo así , solo escucha y resuena con los truenos y crujidos de la tierra , los silencios interrumpidos por lágrimas , ni siquiera hay una razón en sí , solo esa tristeza por la vida , por los no retornos , por los imposibles , por los años , por los huecos que dejan los que ya se liberaron . Un corazón partido en mil pues ya son mil años con el mismo ir y venir en distintas vidas e intentos .
    Gracias por compartir todo lo que compartes . Un abrazo de luz inphinitas de mi alma para la tuya .
    Maga Solar

    • Lorena Lorena dice:

      Hola Maga!
      Un corazón partido, es un corazón que ha mirado, sentido, tocado, oído los misterios de estar aquí, en esta tierra,
      ¡encarnando tantos rostros! que merece sólo una gran abrazo de mi parte.Porque también llevo un corazón partido…
      Abrazo fuerte.

  • Avatar Alicia dice:

    Gracias por llegar a mi.
    Gracias por tan bellas palabras.
    Gracias por describir lo que mi alma sufrió.
    Gracias!!!

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